El juego de la literatura

Diego Zúñiga visitó la ciudad en el marco de la Filbo y del programa Bogotá Contada 2.0.

Diego Zúñiga durante su estadía en Bogotá, como invitado de la Feria del Libro. Gustavo Torrijos
Diego Zúñiga durante su estadía en Bogotá, como invitado de la Feria del Libro. Gustavo Torrijos

Diego Zúñiga nació en Iquique hace 27 años, al pie del profundo desierto chileno y al que tuvo que volver años después para recuperar el asombro de un lugar imposible y escribir su primera novela. Es periodista de la revista Qué Pasa, en la que escribe sobre cultura y, en especial, sobre libros. Si se quedara con un solo título, éste sería el de lector. Sus libros son lo único que tiene, en lo que ha gastado la mayor parte del dinero que ha ganado en premios como Roberto Bolaño, Beca Creación Literaria del Consejo de Cultura y Las Artes y Juegos Literarios Gabriela Mistral. Sus libros son la presencia que lo abriga.

Llegó a la Capital hace unos días gracias al programa Bogotá Contada 2.0 de la Gerencia de Literatura de Idartes, una iniciativa para que escritores nacionales e internacionales visiten, recorran y escriban sobre la ciudad. Se ha presentado en varias bibliotecas públicas para que los interesados en conversar con él puedan hacerlo. También visitó la Feria del Libro de Bogotá, donde sus dos novelas (Camanchaca y Racimo) se encuentran en el pabellón de Penguin Random House. En esta entrevista nos cuenta sobre el proceso creativo tras su obra y sus lecturas favoritas.

¿Cómo comenzó su proceso como escritor?

Bolaño fue muy importante para mi generación. Él se planteaba como un lector que escribía. Y si hay algo que me guste más que escribir es leer.

La novela con la que gané el Premio Roberto Bolaño, Malasia, estaba muy influenciada por él, pero no la quise publicar. Tenía todos los errores juveniles: clichés, una historia de amor muy rosa, que el protagonista fuera un escritor… Yo quería escribir una novela de la que no me arrepintiera.

Entonces escribió Camanchaca…

Sí, tenía 21 años cuando la empecé a escribir. Fue un proceso muy intuitivo.

Camanchaca transcurre en un viaje hacia Iquique. ¿Por qué escoger la carretera como escenario?  

De niño hice muchas veces ese viaje tan desconcertante y a la vez incómodo con mi padre. Son 24 horas en un automóvil en el que solo se ve el desierto, pero hay una belleza en esa nada. Quería pensar en el paisaje como elemento narrativo y crear una atmósfera. Son los paisajes los que nos determinan como personas. Otro motivo era que el lector reviviera ese lugar, porque son pocos en Chile los que conocen a Iquique.

¿Qué era lo más crucial a la hora de escribir esa historia?

Lo más importante de esta novela es, primero, el paisaje. Luego, la relación turbulenta entre padre-hijo. En mi caso, como hijo de padres separados, crecí con una marca de clase. Eso significaba ser producto de un fracaso. Era una ofensa en el Chile de aquel entonces. Lo tercero, es que el viaje permite contar esa comunicación cortada y hay que apelar mucho a la imagen.

Para Racimo, su segunda novela, pasó más tiempo entre la idea y la escritura. ¿Cómo encontró la forma de contar la historia del asesino en serie más brutal de Chile?

Era una historia que debía procesar. Primero pensé que podía hacer una crónica, luego, una autoficción en la que yo fuera un personaje. Al final, entendí que quería hacer una novela clásica y que al tiempo jugara con elementos modernos.

Se trata de la historia del Psicópata de Alto Hospicio, acusado de asesinar y violar a niñas y mujeres. ¿Cómo fue el proceso investigativo?

Leí un libro periodístico que se había escrito sobre ese caso, y yo mismo hice un reportaje y tenía varias páginas llenas de datos. Luego me senté a escribir con esa información al lado, pero no la volví a mirar. Para escribir tenía que transmitir una experiencia, no solo el caso policial, sino por qué esto me interesaba, qué tenía que ver conmigo. Entendí que la literatura es libertad, es un espacio para jugar.

¿Cómo le dio ese giro a una historia que todos conocían?

Era un caso lleno de rumores, de negligencia. El periodismo no puede trabajar con el rumor, pero la literatura sí. Esta historia reflejaba el Chile post-dictadura, la violencia inserta pero muy solapada, las diferencias sociales muy marcadas, la memoria frágil. Me interesó hacer un cruce entre la historia íntima y la Historia con mayúscula, la de un país, y que la primera pudiera reflejar la segunda.

¿Qué importancia tiene la opinión de los demás sobre lo que usted escribe?

El ejercicio literario es solitario, como cuando se lee y escribe, pero también tiene un momento muy grupal, en el que surgen conversaciones estimulantes a partir de la lectura que los demás hacen de lo que se ha escrito.

Recomiéndenos tres escritores chilenos que hablen bien de la literatura de su país.

Voy a recomendar a dos chilenos y a una argentina, porque no se puede pasar por alto. Alejandro Zambra cuida mucho el lenguaje y capta muy bien la historia de su generación, a la que le tocó la infancia de la dictadura. En especial recomiendo su libro Formas de volver a casa. Alejandra Costamagna es, de su generación, la mejor cuentista. Son muy buenas las historias mínimas de su libro Animales domésticos. Y la argentina es Hebe Uhart. Ella mira el mundo desde un lugar muy nuevo, inesperado y asombroso. La mejor inversión que se puede hacer es comprar sus Relatos reunidos (Alfaguara).

¿En qué proyecto trabaja ahora?

En agosto voy a lanzar mi primer libro de cuentos, Niños héroes. Son historias que he escrito en el transcurso de muchos años –este género me parece muy complejo-. También tengo una pequeña editorial llamada Montacerdos, en honor a la novela del escritor peruano Cronwell Jara, que publica narrativa y da a conocer al público chileno obras de la literatura latinoamericana.

***

Publicado en El Espectador, mayo 2015

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s