¿Cuál es la mejor tienda de café?

Visitamos cuatro de las cadenas de café más populares de Colombia para comparar calidad del café, servicio, precio, oferta de alimentos y ambiente ideal para llevar la oficina al hombro.

Buscamos el café. El café es fuerza de voluntad. Con el café nuestras ideas caminan como ejércitos, como decía Balzac. El café es memoria, porque en los recuerdos está el padre y su taza humeante de la mañana, la abuela que lo prepara con aguadepanela, o el café de alguna jornada de estudio que pasó la medianoche.

Lo buscamos y lo mejor es que lo podemos encontrar en cada esquina. Desde pequeños locales con técnicas artesanales y café de origen, hasta cadenas como Juan Valdez, Starbucks, Oma y Diletto que están por todo el país. Ahora bien ¿cuál elegir? ¿Cuál es el lugar que más frecuentan los  jóvenes ejecutivos, los trabajadores ‘freelance’ o cualquier persona que quiera algo más que una bebida?

Para encontrar algunas pistas, visité las tiendas más populares de las cuatro marcas que mencioné para trabajar un rato y comprar un capuchino mediano. Esto con el fin de comparar calidad del café, ambiente, servicio, precio y oferta de alimentos de cada uno.

Ambiente

Starbucks Bogotá
Starbucks Bogotá

Tal vez uno de los factores más importantes para escoger una tienda de café, además de la bebida por supuesto, es la posibilidad de llegar con la oficina al hombro, sentarse en alguna silla y trabajar un par de horas, concertar una reunión o simplemente revisar las redes sociales.

En las cuatro cadenas de café que elegí hay, sin excepción, conexión gratuita a redes inalámbricas. Aquí lo importante es el tipo de ambiente que ofrecen. Uno de los puntos más frecuentados es el Juan Valdez Orígenes de la Zona G. Es tan popular que es difícil encontrar una mesa disponible, sin importar la hora o el día. Tiene tres pisos con diversos entornos y tipos de muebles que ocupan personas de todas las edades al frente de su computador o Tablet.

En Starbucks de la carrera 11 con calle 95 también se encuentra el mismo modelo de ambientes múltiples –barra, mesa, sofá, terraza- y en las últimas semanas ya no presenta la congestión de cuando recién se inauguró.

Diletto, en cambio, es más íntimo. Hay música suave, menos asientos, pero más cercanía con el espacio. Durante las visitas que realicé, fue el único lugar que trajo el capuchino con arte latte o decoración en su espuma, tal vez un reflejo de que aquí el tiempo no corre tan rápido como en los dos primeros lugares.

Oma es un intermedio que va desde las tiendas de paso, hasta restaurantes donde hay más comodidad para trabajar o leer. Un local recomendado es el que queda en el Parkway, pues tiene la vista inmejorable de los árboles del barrio La Soledad y una terraza. Su debilidad es que por tener un área para fumadores, el humo alcanza a colarse al interior del restaurante.

Mi gran crítica para todos es que si quieren atraer al público contemporáneo, a quien anda por la ciudad sin tanto afán o al que se preocupa por la movilidad y el medio ambiente, deberían ofrecer servicios diferenciadores como, por ejemplo, un lugar para estacionar las bicicletas.

Café y otros productos

Ahora viene el café. Todos trabajan con coffea arábica colombiana, pero el de mejor calidad, a mi juicio, lo tienen Diletto y Juan Valdez, el segundo un poco más oscuro. Starbucks también ofrece un café de buen sabor, tal vez no tan intenso como los anteriores, que además no presenta notas amargas que necesiten disimularse con azúcar. Luego viene Oma con el café de su marca que tiene un sabor particular que quizá algunos paladares encuentren más agradable que el de otras marcas.

Uno pensaría que el precio tiene que ver con la atención en la mesa o el servicio, que por cierto es algo en el que todos se destacan, pero no es así necesariamente. Mientras que en Juan Valdez un capuchino mediano, en la mesa, en empaque de cartón, costó $4.600, en Starbucks el mismo producto, sin servicio a la mesa, costó $6.500. Claro, hay que anotar que en el segundo lugar el capuchino mediano es dos onzas más grande. En Diletto y Oma esta bebida costó $5.300 y $5.700 respectivamente.

Y para acompañar el café, todos ofrecen pastelería francesa -como croissants y otros hojaldres-, sándwiches, muffins y tortas. Pero hay productos que son más recomendables según el lugar: la torta de almojábana de Oma, el ponqué de zanahoria de Juan Valdez, el pan de chocolate de Diletto, y la variada carta de frappuccinos de Starbucks.

En conclusión, los cuatro lugares quedaron empatados en servicio; en precio ganó Juan Valdez; en sabor y presentación, Diletto; en tamaño y oferta de otras bebidas de café, Starbucks; y en oferta de comida, Oma. En cuanto al ambiente, diría que hay para todos los gustos: la intimidad de Diletto, la actividad de Juan Valdez, el desparpajo de Starbucks, y la calma de Oma.

Juan Valdez Orígenes
Juan Valdez Orígenes

>>> Para una ruta alternativa, también puede visitar tiendas de café de origen AQUÍ

>>>Artículo publicado en la Revista Diners.

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