La hora de las exposiciones centenarias

Obras inéditas y vitales en la historia del arte de Colombia se presentan en el MAMBO y el Museo Nacional. Se trata de los retratos, paisajes, dibujos y esculturas de comienzos del siglo XX de los artistas Andrés de Santa María y Francisco Antonio Cano.

De Santa María y la puerta de entrada al modernismo

Hace 25 años que no se exhibía su obra. Y tanto tiempo hizo que algunos lo olvidaran, o que los más jóvenes lo desconocieran. Las pinturas del artista colombiano Andrés de Santa María (Bogotá, 1860-1945), el primer artista moderno de Colombia, estuvieron resguardadas en las bodegas del Museo Nacional o en las colecciones privadas que solo unos pocos podían ver.

No fue fácil sacarlas de allí y abrir la diversa muestra que estará en el Museo de Arte Moderno de Bogotá hasta el 19 de octubre. Solo diez cuadros estaban en museos y los demás, en manos de coleccionistas o en Bélgica, el hogar de los herederos del artista, de donde tuvieron que ser transportados con altos estándares de seguridad. Incluso, algunas obras estaban en tan mal estado, por los estragos del tiempo, que fueron restauradas para la exhibición.

Fueron dos años en los que Halim Badawi, el curador de la exposición, estuvo investigando, planificando, tocando puertas. Todo comenzó en 2012, cuando ganó el premio de la Alcaldía Mayor, el MAMBO y la Fundación Gilberto Alzate Avendaño en su primera convocatoria de proyectos de curaduría. Además de esta presentación, Badawi escribió el libro “La vida íntima de Andrés de Santa María”, que será publicado al final de este año gracias a la Fundación Proyecto Bachué.

Para la muestra en el Museo, Badawi encontró cuadros inéditos, como el retrato de Amalia Bidwell –esposa de Santa María-, que recuerda las pinceladas de Claude Monet, seguramente por la influencia que recibió el pintor colombiano de sus estudios en París, donde se alimentó del impresionismo, postimpresionismo y expresionismo.

Una de las obras favoritas del curador, y del público, es Las lavanderas del Sena con el fondo de aquel río mítico que cruza París, en el que se puede ver la luz en movimiento, el detalle de las burbujas en el agua, la expresión incierta de unos trazos pastosos y hasta un problema de perspectiva que hace este cuadro más especial.

lavanderas

De Santa María fue criticado por algunos historiadores, quienes argumentaban que su paso por Colombia no alcanzó a dejar seguidores. Sin embargo, Halim busca demostrar lo contrario con la inclusión de algunas obras de artistas como Alejandro Obregón, Francisco Antonio Cano o Eugenio Peña en las que se puede ver la influencia de Santa María. Hay comparaciones curiosas como El baño, de Eugenio Zerda, basada en un boceto que se encontraba detrás de un lienzo de Santa María.

Además, varios artistas contemporáneos fueron invitados para que hicieran obras en diálogo con las de Santa María. Así, Nicolás Gómez Echeverry quiso demostrar la transformación del paisajismo con una instalación menos literal que las de antaño, y Andrés Orjuela elaboró un collage con el papel de colgadura de la casa en la que vivió de Santa María cerca de Bogotá.

Cano Cardona y el costumbrismo antioqueño

cano

Otro artista centenario, esta vez un precursor del paisajismo colombiano, es Francisco Antonio Cano Cardona (Yarumal, 1865-1935) y se presenta por primera vez en Bogotá, hasta el 26 de octubre, gracias al trabajo conjunto del Museo Nacional y el Museo de Antioquia y a la curaduría de Santiago Londoño. Además del paisaje, Cano fue reconocido por sus retratos –algunos pintados solo con descripciones orales-, sus figuras religiosas y por el manejo de la escultura en una época en la que los monumentos de los próceres de la Independencia eran encargados a artistas europeos.

Sin embargo, lo que realmente estremece de su obra es lo que pintó a partir de su propia inspiración, no de un encargo. Por dinero hasta elaboró lápidas de mármol. Se trata de aquellos cuadros que cuentan las historias cotidianas de hace cien años y que dan indicios de una identidad cultural en Colombia y en especial de Antioquia.

De esa selección podemos ver la Costurera, y el cuidado en el trazo de sus dedos con los que apenas sujeta la aguja; Confidencias, una obra de arte en el manejo de la luz y que nos contagia de las sonrisas de las damas que se cuentan secretos casi en la penumbra; La niña de las rosas y los finos detalles de su cabello, de los prenses de su vestido; y Dulce Martirio, una escultura divertida, irónica, que muestra a un niño que le jala el cabello a su madre en un ambiente de juego.

También están las pequeñas obras, las del arte por el arte, en la que se reivindica el dibujo a lápiz con figuras desnudas y detalles tan precisos y eróticos como una mano que se aferra a la sábana.

El gran tesoro de esta muestra es Horizontes, el cuadro más famoso de Cano, con el que expresa la Colonización Antioqueña. Con esta obra se puede incluso hablar de la proporción áurea –la misma usada con la Mona Lisa- y del guiño a La Creación, de Miguel Ángel, con aquella mano que alcanza, que señala.

¿Dónde?
Museo de Arte Moderno –MAMBO
Calle 24 No. 6 – 00
Entrada $4.000
Museo Nacional
Carrera 7 No. 28-66
Entrada libre.
 

Publicado en la Revista Diners, septiembre 2014

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