El pueblo de las hormigas (para niños)

Querido amigo,

Hoy te escribo desde un pueblo extraño. Este, como la mayoría de pueblos, sigue sin pavimentar. Es toda una polvareda que después de un ventarrón se abre como el telón de un teatro y deja ver el escenario del que te voy a hablar. Hay casas de lado y lado, construidas con barro, ramas secas y hojas tejidas. En el día no hay nadie por aquí. Parece que todos estuvieran trabajando.

Lo que se me hace extraño es que siento que estoy en el lugar más pequeño del mundo y a la vez el más grande. ¿Ya te estoy hablando muy enredado? Mira, yo mismo me siento más pequeño. Las hojas tienen un tamaño descomunal y los pájaros que vuelan a lo alto, de lo grandes, parecen como una especie de pterodáctilos, esos reptiles voladores que vivieron con los dinosaurios. Cuando voy a tomar agua, y esto te lo juro, puedo tomarla con las manos. Es como si fuera una gota de agua del tamaño de mi cabeza.

chimpanzee-goodall-gombe-tanzania_81644_990x742

No creas que soy el único que anda merodeando por este lugar y que en realidad estoy en un pueblo fantasma. Ayer vi a una dama muy hermosa. Iba con su vestido de flores, caminando por la vía principal. Aunque después me quedé pensando y más bien parecía una hormiga que cargaba una flor con sus mandíbulas. Y como la flor era más grande que ella, pues parecía como si estuviera toda vestida. Pero, bueno, eso no me lo tienes que creer. Pueden ser solo impresiones mías.

ant

Te sigo contando. Aquella dama, la del vestido de flores, saludó a un anciano que estaba en el portillo de su casa, sentado en una silla mecedora. Por lo que sé, en estas tierras la gente no soporta el calor que hace dentro de su casa y se sienta afuera a ver si pasa algo interesante. Nuevamente tuve otra de esas raras impresiones. Esta vez me pareció ver a una araña que se mecía en su red y que con una de sus ocho patas saludaba a la hormiga que llevaba la flor.

¿Ya me crees que este pueblo está bien raro?

A las seis de la tarde sonaron las campanas de la iglesia y decidí ir a dar una vuelta, porque en los pueblos es toda una tradición ir a misa. Después de lo solo que me había sentido durante todo el día, por fin vi a mucha gente. Todos entraron a la iglesia muy ordenados, se sentaron en la hilera de asientos y comenzaron a cantar alguna canción bonita. El sacerdote se me hizo más grande que todos los asistentes y estaba vestido con una gran túnica amarilla. Me demoré en darme cuenta de que todos estaban vestidos de amarillo. Y ¿adivina qué? Nuevamente yo y mis tonterías. Creo que lo que realmente vi fue un panal lleno de abejas que no cantaban sino que zumbaban.

Durante el día también vi un bus largo, largo, como un metro, que se movía haciendo muchas curvas. Tal vez por eso me hizo recordar a un ciempiés. Vi una estatua, tal vez del fundador del pueblo. Ya estaba verde, tal vez porque algunos metales se ponen así con el tiempo. Pero cuando se empezó a mover, más bien le vi cara de mantis religiosa. Vi pirámides, casi como las de Egipto, pero hechas de tierra, a la que entraban decenas de señoras con vestidos de flores o de color verde, como si fueran a una fiesta.

El caso es que pensé que ya de tanto calor estaba viendo alucinaciones. Así que fui a un lago que quedaba cerca de allí a refrescarme un poco. Había muchos niños jugando en el agua, saltando de un lugar a otro, lanzándose de una roca muy alta que estaba al pie del lago. Estaban felices, tanto así que soltaban unas tremendas carcajadas. Después yo ya estaba perdido de nuevo. Vi ranitas que saltaban y croaban y se sumergían en el agua.

A esa hora ya estaba bien oscuro. Menos mal que unas niñas prendieron unos farolitos y pude ver el camino a la posada en la que iba a pasar la noche. Ya debe ser navidad y yo por estas tierras. ¿Qué crees que vi entonces? Las niñas eran en realidad unas luciérnagas muy gentiles que habían prendido esa velita que tienen dentro de su cuerpo.

En fin, querido amigo, espero que algún día puedas visitar este pueblo. Me he divertido mucho. Por ahora me despido y prometo escribir pronto desde algún otro lugar del mundo. Por más extraño que sea.

Abrazos,

Julio.

Anuncios

2 comentarios en “El pueblo de las hormigas (para niños)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s