Tres elogios (muy ilustrados) de la Feria del Libro 2013

La Feria del Libro de Bogotá se hacía en la Plaza de los Periodistas, sin techo, con libros de segunda. Así lo contaba Manuel Drezner en su columna pasada. Por ese entonces la Feria tenía cierta magia, como la calidez y la amistad que ofrecían los libreros al lector desconocido. Hoy en día la envuelven otros encantos: como el de los agüaceros que es mejor pasarlos bajo un pabellón, pero sobre todo su capacidad de inspirar. Y ese es mi principal motivo para ir, más que para comprar libros.

Si está leyendo esto y aún no es primero de mayo de 2013, aproveche para ir a la Feria. Y si ya se acabó, puede seguir con confianza. Tal vez encuentre ideas para el libro que estaba buscando.

1. La Ruta de la Independencia.

… a la que yo llamé varias veces, por despistada, la Ruta de la Libertad. Ahora que lo pienso, en cierto sentido lo es. Recorrer editoriales y librerías independientes como El Peregrino, Tragaluz, Jardín, La Madriguera del Conejo o El Rey Naranjo es, de lejos, liberador. Nos libera de la rutina, del aburrimiento, de lo que manda el ‘marketing’.

Tragaluz en la Filbo

Libros recomendados:

  • La Felicidad, Kevin Mancera. El autor recorrió varios luggares de Latinoamérica llamados “La Felicidad” y los retrató, tal vez, en forma de bitácora de viaje.

    La Felicidad. KM
  • Débora Arango, cuaderno de notas. Este libro tiene facsímiles de un cuaderno personal de esta importante artista colombiana. Me hace recordar el Diario de Frida Kahlo.
  • El libro de los ojos, Ricardo Silva. No es una sola historia lineal, son textos con personalidad propia, complementados por el buen arte de Daniel Gómez Henao. 
  • El pintor debajo del lavaplatos, Alfonso Cruz. La hoja de vida de este escritor portugués me fascina: hace su propia cerveza artesanal, es pintor, escritor y tiene una huerta.
  • La cocina caníbal, Roland Topor. Para recordar y disfrutar al estilo Hannibal. Deliciosa fantasía diría yo. Amé las ilustraciones.
  • Revista Matera.  Es una revista que habla de cosas distintas cada vez. La primera vez, habló de pantalones. La segunda, del futuro. La tercera, del pelo. Hay escritos, dibujos, fotos y otras cosas difíciles de clasificar.

2. La literatura para niños (que no solo es para niños)

La Feria le ha dado un espacio muy importante no solo a los pequeños lectores, sino a los grandes que disfrutamos de la ilustración, las historias divertidas e ingeniosas, el arte hecho libro. Sorprendentes, e inspiradores, los stands de Babel, el Fondo de Cultura Económica, Alfaguara, el Zorro Rojo y Edelvives.

Libros recomendados:

  • Edición de aniversario No. 40 de Charlie y la Fábrica de Chocolate, Roald Dahl. Uno de los mejores libros de este autor y con las clásicas ilustraciones de Quentin Blake. El precio bajó a la mitad por ser feria.
  • Doña Eremita sobre ruedas, Quentin Blake. Me alegra ver que Blake, siendo famoso por ser el ilustrador de Dahl y otros, se haya lanzado a crear su propia historia y que le haya salido tan bien. 
  • La Pulquería, Fernando Robles. A esto me refiero cuando hablo de obras de arte.
  • El libro de las preguntas, Pablo Neruda e Isidro Ferrer. Ferrer, sin duda, es mi ilustrador favorito de los últimos tiempos. Otra obra de arte hecha libro.

3. El pabellón de Portugal

Me pareció algo desordenado al comienzo. Pero luego encontré placer en perderme, en tener que andar dos veces por el mismo lugar. Además de la librería, la presentación ilustrada de los autores más reconocidos, el salón de actividades y la pequeña cocina, me encantó la muestra de ilustradores. Para mí, ellos son las joyas mejor guardadas de Portugal. Esto es para verlo:

Marta Torrao

Fátima Afonso

Andre Da Loba

Gemeo Luis