5 razones para ver “¿Y ahora a dónde vamos?”

Uno.

Por su directora: Nadine Labaki.

Esta mujer, actriz, cineasta y guonista  nos cuenta historias sobre su país: El Líbano. Ya había tenido un buen comienzo de carrera con Caramel. Sin centrarse en las tragedias y la guerra, y a la vez sin huir de ellas, permite que veamos esas historias desde las mujeres de Oriente Medio. Este enfoque le da un lenguaje único a su obra, uno que sale del corazón y de la sensibilidad, pero que también se oye a gritos, desde la fuerza y la tenacidad.

Bellísima además.

Dos.

Porque revisa el papel de la mujer como intermediaria y pacifista, lejos de un discurso feminista o demasiado político.

“¿Y ahora a dónde vamos?” habla sobre un país en el que católicos y musulmanes viven en guerra. Pero en un pequeño pueblo las mujeres, católicas y musulmanas, tratan de persuadir a sus hombres para que no se maten. “Estamos cansadas de llorarlos”, dicen. Se valen de cualquier estrategia sin armas para lograrlo.

Son ellas, y no sus hombres, las que entienden que para creer en su Dios o su profeta no necesitan destruir a los que creen en algo más… o no creen. Que en la variedad y la diferencia está el placer. Que en la guerra no hay ganadores. Que es posible el perdón, aún después de tener que enterrar a sus hijos, solo por el deseo de un amanecer en paz.

Bien dice su directora: “Es la misma lucha que puede enfrentar a negros y blancos, a dos partidos, dos hermanos, dos pueblos. Absurda y ridícula, siempre”.

Tres.

Por su fotografía. Esta historia transcurre en un pequeño y humilde pueblo libanés sin nombre, tal vez para lograr ese efecto de “puede ser cualquiera de ustedes el que protagonice esta historia”. El colorido, los objetos y los detalles de cada composición logran generar una atmósfera cálida y a veces onírica.

Cuatro.

Porque lo que hace no es empalagosa ni con la comedia ni con el drama. Sabe llevarlo a uno de la tristeza extrema a una carcajada. Nos toca de verdad porque también nos duelen nuestros muertos, nos duele nuestra violencia sin sentido. Nos hace reír con bromas universales.

Cinco.

Por su banda sonora brillantemente interpretada por Khaled Mouzanar.

Aquí la música nos permite acariciar un poco más esta cultura y nos hace bailar en las sillas de cine. Sin ser un musical, hay buenas escenas en las que los personajes también cantan y fantasean.

Estos son algunos buenos temas:

>>Hashishet Albi

>>Kifou Hal Helou

>>Danse Funèbre

¿Dónde verla?

No entiendo por qué no está en Cine Colombia de Medellín y Cali. Si alguien de estas ciudades sabe dónde verla, no dude en comentar en este post.
 
 
 
 
***
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s